Evangelio de hoy domingo 1 de marzo 2026: Vencer en el desierto
📖 Liturgia de la Palabra: I Domingo de Cuaresma
La liturgia de hoy nos recuerda que no estamos solos en la prueba. Desde la confesión de fe en la primera lectura hasta la victoria de Cristo en el desierto.
Lectura del libro del Génesis (12,1-4a):
En aquellos días, el Señor dijo a Abrán: «Sal de tu tierra y de la casa de tu padre, hacia la tierra que te mostraré. Haré de ti un gran pueblo, te bendeciré, haré famoso tu nombre, y será una bendición. Bendeciré a los que te bendigan, maldeciré a los que te maldigan. Con tu nombre se bendecirán todas las familias del mundo.»
Abrán marchó, como le había dicho el Señor.
Palabra de Dios
Salmo
Sal 32,4-5.18-19.20.22
R/. Que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros,
como lo esperamos de ti
La palabra del Señor es sincera,
y todas sus acciones son leales;
él ama la justicia y el derecho,
y su misericordia llena la tierra. R/.
Los ojos del Señor están puestos en sus fieles,
en los que esperan en su misericordia,
para librar sus vidas de la muerte
y reanimarlos en tiempo de hambre. R/.
Nosotros aguardamos al Señor:
él es nuestro auxilio y escudo.
Que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros,
como lo esperamos de ti. R/.
Segunda Lectura
Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a Timoteo (1,8b-10):
Toma parte en los duros trabajos del Evangelio, según la fuerza de Dios. Él nos salvó y nos llamó a una vida santa, no por nuestros méritos, sino porque, desde tiempo inmemorial, Dios dispuso darnos su gracia, por medio de Jesucristo; y ahora, esa gracia se ha manifestado al aparecer nuestro Salvador Jesucristo, que destruyó la muerte y sacó a la luz la vida inmortal, por medio del Evangelio.
Palabra de Dios
🕊️ Evangelio según San Lucas (4, 1-13)
En aquel tiempo, Jesús, lleno del Espíritu Santo, volvió del Jordán y, durante cuarenta días, el Espíritu lo fue llevando por el desierto, mientras era tentado por el diablo.
Todo aquel tiempo estuvo sin comer, y al final sintió hambre. Entonces el diablo le dijo: «Si eres Hijo de Dios, di a esta piedra que se convierta en pan».
Jesús le contestó: «Está escrito: «No solo de pan vive el hombre»».
Después, llevándolo a lo alto, el diablo le mostró en un instante todos los reinos del mundo y le dijo: «Te daré el poder y la gloria de todo eso, porque a mí me ha sido entregado, y yo lo doy a quien quiero. Si tú te arrodillas delante de mí, todo será tuyo».
Jesús le respondió: «Está escrito: «Al Señor, tu Dios, adorarás y a él solo darás culto»».
Entonces lo llevó a Jerusalén y lo puso en el alero del templo y le dijo: «Si eres Hijo de Dios, tírate de aquí abajo…». Pero Jesús le contestó: «Está dicho: «No tentarás al Señor, tu Dios»».
Completada la tentación, el demonio se marchó hasta otra ocasión.
Palabra del Señor.
💡 Reflexión del Padre Óscar: Las tres batallas de la Cuaresma
El desierto no es solo un lugar geográfico; es el estado del corazón cuando se siente vulnerable. Aquí en Cali, o en cualquier parte del mundo, enfrentamos las mismas piedras que el diablo le mostró a Jesús.
1. El pan y la necesidad material
La primera tentación apunta a nuestra seguridad. «Convierte esta piedra en pan». Es la tentación de vivir solo para el consumo, de poner lo material por encima de lo espiritual. Jesús nos enseña que el hambre de Dios es la única que sacia verdaderamente el alma.
2. El poder y la gloria del mundo
El diablo ofrece el éxito inmediato a cambio de la idolatría. Cuántas veces, por un poco de reconocimiento o poder, sacrificamos nuestros valores. Adorar solo a Dios nos hace libres de las cadenas de la ambición.
3. La soberbia y el «espectáculo» religioso
Tirarse del templo es exigirle a Dios que actúe bajo nuestros caprichos. La fe verdadera no busca milagros mágicos, sino la presencia silenciosa y fiel de un Dios que nos sostiene en la realidad cotidiana.
🙏 Oración para este Primer Domingo de Cuaresma
Señor, danos la fuerza del Espíritu para no flaquear en nuestro desierto personal. Que esta Cuaresma 2026 sea un tiempo de poda para que florezca en nosotros el hombre nuevo. Amén.
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